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Parvovirus Canino: Avances Clínicos, Diagnóstico, Tratamiento y Prevención en Cachorros

Parvovirus Canino: Avances Clínicos, Diagnóstico, Tratamiento y Prevención en Cachorros

Introducción e importancia clínica

El parvovirus canino (PVC-2) es una enfermedad infecciosa altamente contagiosa y una de las principales causas de gastroenteritis hemorrágica y mortalidad en cachorros. A pesar de los esquemas de vacunación actuales, continúa representando un reto clínico debido a su resistencia ambiental, rápida progresión y alta tasa de mortalidad, que puede alcanzar hasta el 70% sin tratamiento oportuno.

 

Historia y características del virus

Identificado por primera vez en 1978 (según algunos textos), el parvovirus canino pertenece a los virus ADN, es pequeño, no envuelto y extremadamente estable en el ambiente. Se han descrito variantes antigénicas (PVC-2a, PVC-2b y PVC-2c); sin embargo, todas producen cuadros clínicos similares. La cepa PVC-2b ha sido históricamente la más prevalente, mientras que la PVC-2c ha aumentado su presencia en los últimos años.

El virus presenta tropismo por células en rápida división, replicándose en el núcleo celular y afectando principalmente criptas intestinales, tejido linfoide y médula ósea, lo que explica la enteritis severa y la leucopenia característica.

 

Epidemiología y transmisión

Todos los perros son susceptibles, pero el mayor riesgo se presenta en:

  • Cachorros menores de 4 meses

  • Perros no vacunados o con esquemas incompletos

  • Animales inmunodeprimidos

La transmisión ocurre por contacto directo o indirecto, principalmente mediante la ingestión de virus presente en materia fecal contaminada. El PVC-2 puede sobrevivir durante meses en el ambiente y diseminarse fácilmente a través de jaulas, comederos, ropa y calzado.

 

 

Signos clínicos y señales de alerta

Los signos clínicos dependen de la edad, estado inmunitario y carga viral. Los más frecuentes incluyen:

  • Anorexia, fiebre y depresión

  • Vómito persistente

  • Diarrea mucoide o hemorrágica

  • Deshidratación rápida

  • Pérdida de condición corporal

En el hemograma es común observar leucopenia marcada. La mayoría de las muertes ocurren dentro de las 48 a 72 horas posteriores al inicio de los signos, lo que hace crítico el diagnóstico temprano.

 

Diagnóstico: herramientas clínicas y pruebas rápidas

El diagnóstico del parvovirus canino debe basarse en la historia clínica, examen físico detallado y estatus vacunal, y confirmarse mediante pruebas diagnósticas específicas que permitan una toma de decisiones rápida y precisa en pacientes con gastroenteritis aguda.

Entre las herramientas disponibles en la práctica clínica destacan las siguientes pruebas:

  • Prueba rápida Anigen Rapid CPV Ag (Bionote):
    Inmunoensayo cromatográfico para la detección cualitativa del antígeno del parvovirus canino en heces, ideal como prueba de tamizaje en pacientes con signos gastrointestinales compatibles con parvovirosis.

  • Vcheck CPV Ag:
    Prueba diagnóstica por fluorescencia para la detección cualitativa del antígeno de parvovirus canino en heces, que ofrece mayor sensibilidad analítica y confiabilidad en el diagnóstico temprano de la infección.

  • Vcheck CPV Ab:
    Prueba diagnóstica por fluorescencia para la detección semicuantitativa de anticuerpos IgG frente a parvovirus canino en suero o plasma, útil para evaluar la respuesta vacunal, determinar niveles de anticuerpos maternales y apoyar la toma de decisiones en programas de inmunización.

  • Vcheck M Diarrea Canina 8 Panel:
    Cartucho de diagnóstico molecular POC diseñado para la detección simultánea de 8 patógenos asociados a diarrea en heces caninas, lo que permite un abordaje etiológico integral en pacientes con cuadros gastrointestinales agudos y facilita el diagnóstico diferencial frente a otras causas infecciosas.

La integración de estas pruebas en la clínica diaria optimiza el diagnóstico oportuno, mejora la estrategia terapéutica y contribuye al control epidemiológico del parvovirus canino y otras enfermedades entéricas.

 

 

Tratamiento y abordaje clínico

No existen fármacos que eliminen directamente el virus; por lo tanto, el tratamiento es de soporte intensivo e incluye:

  • Fluidoterapia intravenosa para corregir deshidratación y desequilibrios electrolíticos

  • Control de vómitos y diarrea

  • Antibióticos para prevenir infecciones bacterianas secundarias

  • Soporte nutricional temprano

  • Manejo térmico y estimulación del sistema inmune

El aislamiento del paciente y la desinfección rigurosa del entorno son fundamentales para evitar la propagación.

 

Prevención y vacunación

La vacunación es la principal medida preventiva. Se recomienda completar el esquema hasta las 14–16 semanas de edad, independientemente de dosis previas. Entre las vacunas utilizadas en la práctica clínica se encuentran:

El control del parvovirus canino depende de una vacunación adecuada, bioseguridad estricta y diagnóstico oportuno.

 

 

Referencias

  1. American Veterinary Medical Association (AVMA). Parvovirus Canino – Folleto Informativo.
    https://ebusiness.avma.org/files/productdownloads/parvo_brochure_spanish.pdf

  2. Universo de la Salud Animal. Parvovirus en perros: cuadro clínico y tratamiento.
    https://www.universodelasaludanimal.com/animales-de-compania/parvovirus-en-perros-cuadro-tratamiento/

 

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