Cirugía veterinaria: zonas quirúrgicas y claves para un procedimiento seguro y eficiente
05 de Febrero 2026La correcta organización del área quirúrgica es un elemento crítico en la cirugía veterinaria, ya que impacta directamente en la seguridad del paciente, el control de infecciones y la eficiencia del equipo médico. La división del quirófano en zona negra, zona gris y zona blanca permite establecer barreras sanitarias claras, estandarizar protocolos y reducir el riesgo de contaminación cruzada.
Este enfoque es especialmente relevante en clínicas y hospitales veterinarios que buscan elevar su estándar quirúrgico.
Importancia de las zonas quirúrgicas en cirugía veterinaria
La delimitación de zonas quirúrgicas responde a principios de bioseguridad, asepsia y control ambiental. Cada zona cumple una función específica dentro del flujo quirúrgico y debe contar con equipamiento, insumos y protocolos adecuados para su propósito.
Una correcta transición entre zonas es tan importante como el acto quirúrgico en sí.

Zona negra: ingreso y preparación inicial del paciente
Función clínica
La zona negra es el área de acceso general y mayor carga microbiana. Aquí se realiza la recepción del paciente, la evaluación prequirúrgica, el rasurado inicial y el cambio de indumentaria del personal.
Claves operativas
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Superficies lavables y resistentes a desinfectantes
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Contenedores adecuados para residuos biológico-infecciosos
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Uso de guantes, campos desechables y material de limpieza clínica
El correcto manejo de consumibles de higiene y protección personal en esta zona establece la primera barrera contra infecciones.

Zona gris: preparación quirúrgica y control de transición
Función clínica
La zona gris actúa como área intermedia entre lo contaminado y lo estéril. Aquí se realiza el lavado quirúrgico del personal, la preparación final del paciente y la organización del instrumental esterilizado.
Claves operativas
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Lavamanos quirúrgicos con accionamiento no manual
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Uso de cepillos quirúrgicos, soluciones antisépticas y batas estériles
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Mesas para preparación de instrumental y campos
En esta zona, la correcta selección de insumos de esterilización y barreras estériles es fundamental para reducir la carga bacteriana antes del ingreso al quirófano.

Zona blanca: quirófano y área estéril
Función clínica
La zona blanca es el área de máxima asepsia, destinada exclusivamente al procedimiento quirúrgico. El acceso debe estar estrictamente controlado y limitado al personal indispensable.
Claves operativas
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Instrumental quirúrgico esterilizado y correctamente organizado
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Material de sutura, campos quirúrgicos y consumibles estériles
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Equipos de anestesia y monitoreo confiables
El uso adecuado de equipamiento quirúrgico, anestésico y de monitoreo contribuye directamente a la seguridad transoperatoria y a la eficiencia del procedimiento.

Control de flujo y protocolos quirúrgicos
El flujo entre zonas debe ser unidireccional, evitando retrocesos que comprometan la esterilidad. La capacitación continua del equipo, la señalización clara y la estandarización de procesos son indispensables para mantener la integridad del área quirúrgica.
Conclusión
La correcta implementación de zonas quirúrgicas en cirugía veterinaria no solo reduce el riesgo de infecciones del sitio quirúrgico, sino que optimiza tiempos, mejora la organización del equipo y eleva la calidad de la atención médica. Adoptar este enfoque permite a las clínicas veterinarias operar bajo estándares más seguros, eficientes y profesionales.
Referencias
Belovet. (s. f.). El quirófano veterinario. https://belovet.com/el-quirofano-veterinario/
Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, Universidad Nacional Autónoma de México. (2013). Manual de prácticas de cirugía. UNAM. https://fmvz.unam.mx/fmvz/licenciatura/coepa/archivos/manuales_2013/Manual_Practicas_Cirugia.pdf